Tratamiento

NUESTRA VISION

Bajo nuestra visión, las conductas que desarrolla un paciente y su autodestrucción, no son un hábito, ni un vicio, ni un síntoma de un trastorno de la personalidad: la conducta en sí misma es UNA ENFERMEDAD; primaria, crónica y bio-psicosocial que afecta a todos los aspectos de la persona: físico, mental, emocional, existencial y social, por lo que requiere de un abordaje que integre e intervenga sobre todos estos aspectos en un tratamiento holístico.

NUESTRO PLAN DE ACCIÓN

Inicio del tratamiento - Deshabituación (iniciar el camino de recuperación bajo una estrecha supervisión médica garantizando la salud y seguridad del paciente).
Evaluar el grado de la enfermedad, y demás complicaciones que pudieran aparecer para elaborar un TRATAMIENTO PERSONALIZADO.
Integración en el Centro y familiarización con el tratamiento, equipo terapéutico y demás pacientes.
Control y Seguimiento del paciente junto con una progresiva toma de conciencia de la enfermedad, las consecuencias de la misma y su deseo de cambio.
Estabilización y Consolidación

EN QUE CREEMOS

Existe la visión equivocada de que la persona tiene que estar motivada para empezar y obtener un resultado positivo en su tratamiento. Pero desde nuestro modelo no pensamos así, de hecho, los resultados no parecen estar relacionados con los niveles de motivación previos al tratamiento. Es una evidencia que la presión externa ejercida por la familia, con una orientación profesional previa, puede conseguir que la persona acepte empezar el tratamiento, aunque no esté motivado todavía a abandonar sus conductas. Además, resulta contraproducente, restringir el acceso a aquellas personas que no están motivados, ya que esta enfermedad es progresiva y puede acarrear consecuencias fatales. La motivación para cambiar y mantener el cambio se puede conseguir y estimular a lo largo del proceso terapéutico siendo éste el trabajo del equipo profesional.

Muchos pacientes, incluso sus familiares o personas más allegadas, tienen poca confianza en el éxito del tratamiento, por haberlo intentado en ocasiones anteriores, ya fuera por otros tratamientos o por si mismos, llevando esto a la pérdida total de expectativas positivas en la resolución de su problema.

Una intervención a tiempo evita consecuencias muy graves, incluso mortales.

La prevención de recaídas es un aspecto importante de nuestro tratamiento. Por lo que dedicamos especial atención a la enseñanza de técnicas prácticas para evitar o enfrentarse a situaciones que puedan llevar a una recaída, consiguiendo mejorar los resultados de abstinencia a largo plazo.

Por otro lado, para el programa, la familia y las personas significativas son un elemento crucial de la recuperación, por este motivo, las personas pueden participar en terapias de familia, sesiones individuales etc. En las que si eligen asistir podrán obtener una mayor comprensión de los aspectos médicos, psicológicos y sociales de la dinámica de estas enfermedades y además podrán encontrar un espacio donde solucionar sus dificultades.